CASTILLO DE ROCHAFRIDA

Castillo de origen musulmán, construido hacia el siglo XII y que pasó a manos cristianas tras la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, se trata de un castillo de tipo y destino militar con recinto amurallado, del cual hoy en día sólo se conservan restos de un torreón y parte de la muralla. Pero al igual que la Cueva de Montesinos la mayor importancia del castillo tal vez sea la literaria, ya que entorno al castillo se encuentran los romances del medievo más antiguos que se conocen, los de "ROSAFLORIDA Y FONTEFRIDA", Rosaflorida, es la dueña del castillo enamorada del noble Montesinos y Fontefrida es la fuente que hay a la entrada del castillo.

ROMANCE DE ROSAFLORIDA

En Castilla está un castillo, que se llama Rocafrida;
al castillo llaman Roca, y a la fonte llaman Frida.
El pie tenía de oro y almenas de plata fina;
entre almena y almena está una piedra zafira;
tanto relumbra de noche como el sol a mediodía.
Dentro estaba una doncella que llaman Rosaflorida;
siete condes la demandan, tres duques de Lombardía;
a todos les desdeñaba, tanta es su lozanía.
Enamoróse de Montesinos de oídas, que no de vista.
Una noche estando así, gritos da Rosaflorida;
oyérala un camarero, que en su cámara dormía.
-"¿Qu'es aquesto, mi señora? ¿Qu'es esto, Rosaflorida?
"O tenedes mal de amores, o estáis loca sandía."
-"Ni yo tengo mal de amores, ni estoy loca sandía,
"mas llevásesme estas cartas a Francia la bien guarnida;
"diéseslas a Montesinos, la cosa que yo más quería;
"dile que me venga a ver para la Pascua Florida ;
"darle he siete castillos los mejores que hay en Castilla;
"y si de mí más quisiere yo mucho más le daría:
"darle he yo este mi cuerpo, el más lindo que hay en Castilla,
"si no es el de mi hermana, que de fuego sea ardida."

 

ROMANCE DE FONTEFRIDA

Fontefrida, Fontefrida, Fontefrida y con amor,
do todas las avecicas van tomar consolación,
si no es la tortolica que está viuda y con dolor.
Por ahí fuera pasar el traidor del ruiseñor,
las palabras que él decía llenas son de traición;
-Si tu quisieses, señora, yo sería tu servidor.
-Vete de ahí, enemigo, malo, falso, engañador,
que ni poso en ramo verde, ni en prado que tenga flor,
que si hallo el agua clara, turbia la bebía yo;
que no quiero haber marido, porque hijos no haya, no,
no quiero placer con ellos, ni menos consolación.
Déjame, triste enemigo, malo, falso, mal traidor,
que no quiero ser tu amiga ni casar contigo, no.